Qué es GDP y cómo garantiza la seguridad en la distribución de productos sanitarios

Te explicamos qué significan las Buenas Prácticas de Distribución (GDP) y cómo garantizan seguridad y calidad en el transporte de productos sanitarios.

13 enero 2026

E-commerce

Qué es GDP y cómo garantiza la seguridad en la distribución de productos sanitarios

Cada mañana, una farmacéutica rural en Galicia, una clínica veterinaria en las afueras de Granada o un centro de estética en un barrio de Zaragoza abren sus puertas sabiendo que sus productos deben llegar a tiempo, intactos y en condiciones óptimas. Para todos ellos, entender qué es GDP y cómo este estándar asegura la calidad en la distribución de productos sanitarios es clave para ofrecer un servicio profesional y de confianza. En este artículo te contamos en qué consiste esta normativa y cómo PharmaService de GLS aplica sus principios para ayudarte a crecer, estés donde estés.

¿Qué significan las Buenas Prácticas de Distribución (GDP)?

Cuando se habla de productos farmacéuticos, cada eslabón de la cadena logística tiene un papel decisivo. Desde el punto de partida hasta el lugar de entrega, es imprescindible que se mantengan condiciones que garanticen no solo la llegada del envío, sino también su integridad física y funcional.

Las Buenas Prácticas de Distribución (GDP), reguladas por la directiva europea 2013/C 343/01 , son un conjunto de requisitos que buscan asegurar que los productos farmacéuticos no sufran daños, manipulaciones indebidas ni exposiciones a condiciones inadecuadas durante su transporte o almacenamiento. Tal como recoge la propia directiva: “Los productos deben almacenarse y transportarse en condiciones que no comprometan su calidad; el distribuidor debe evitar su deterioro, falsificación, robo o exposición a condiciones adversas.

Aunque inicialmente concebida para medicamentos de uso humano, la normativa también regula el transporte de productos médicos no sensibles a la temperatura —como mascarillas, guantes, utensilios quirúrgicos, cosméticos profesionales o suplementos nutricionales—, elementos esenciales en el día a día de muchos pequeños negocios del sector salud.

Modelos y sistemas de distribución de productos farmacéuticos en la práctica

La manera en que un producto farmacéutico llega a su destino puede variar según múltiples factores: urgencia, volumen, localización geográfica o infraestructura del negocio receptor. Por ello, existen distintos modelos logísticos que deben adaptarse a las realidades operativas de cada sector.

Distribución directa o indirecta: ventajas y desafíos

La elección entre un modelo de distribución directa o indirecta puede transformar la experiencia logística de cualquier pequeño negocio vinculado a la salud.

La distribución directa, en la que el envío va del proveedor al cliente sin intermediarios, aporta ventajas claras: contacto personalizado, menor margen de error, y capacidad de respuesta más ágil ante necesidades urgentes. Para clínicas pequeñas, laboratorios independientes o centros de estética, este modelo es ideal cuando se necesitan entregas frecuentes y bajo demanda.

Por otro lado, la distribución indirecta implica pasar por centros logísticos o mayoristas. Aunque puede suponer una reducción de costes en grandes volúmenes, introduce una mayor complejidad operativa, especialmente en entornos donde el control de stock, el seguimiento o la adaptación a plazos estrictos son fundamentales.

Para muchos negocios en entornos rurales o con recursos limitados, el acceso a un sistema directo, flexible y respaldado por una red sólida como la de GLS se convierte en un valor diferencial.

Retos logísticos en la última milla del sector farmacéutico

La última milla representa uno de los tramos más críticos en la cadena logística, y en el ámbito sanitario, sus desafíos se intensifican. No se trata solo de entregar un paquete: hablamos de cumplir con una promesa que sostiene la operativa diaria de una clínica o el tratamiento de un paciente.

Los principales retos incluyen:

  • Dispersión geográfica: muchas farmacias y clínicas se encuentran en áreas con accesos limitados, donde la infraestructura logística es más exigente.
  • Ventanas horarias estrictas: hay productos que deben entregarse antes del inicio de jornada o en horarios específicos de atención al paciente.
  • Necesidad de control documental: en este sector, no basta con dejar el paquete; se requiere validación de entrega, trazabilidad certificada y muchas veces, comprobantes digitales.
  • Saturación en momentos pico: como temporadas de alta demanda (invierno, verano, etc.), donde mantener los tiempos de entrega sin fallos es especialmente complejo.
  • Confianza del cliente final: un retraso o una entrega incorrecta no es solo una incidencia logística; puede afectar directamente la imagen del profesional de salud frente a sus propios pacientes o clientes.
Por eso, la última milla no se mide solo en kilómetros, sino en confianza ganada o perdida. Y es aquí donde la especialización y la tecnología marcan la diferencia.

PharmaService de GLS: una solución alineada con las GDP

En un contexto donde la eficiencia, la precisión y el cumplimiento normativo son innegociables, PharmaService de GLS Spain se posiciona como una solución logística de alto nivel para productos sanitarios no sensibles a la temperatura, sin requisitos específicos de transporte y conservación. Su certificación conforme a la directiva GDP 2013 garantiza que todos los procesos —desde la recogida hasta la entrega— cumplen con los criterios más estrictos de calidad y control.

  • Entrega nacional programada, de lunes a sábado, con franjas horarias definidas.
  • Transporte higiénico y seguro, en vehículos de caja cerrada, adecuados para productos sanitarios.
  • Seguimiento continuo del envío, con escaneo en cada punto del trayecto y disponibilidad de información en tiempo real.
  • Procesamiento adaptado, con áreas específicas para mercancía sanitaria y devoluciones automatizadas en caso de daño.
  • Entrega garantizada exclusivamente al destinatario, con firma digital y sin desvíos a ParcelShops o lockers.
Todo esto, respaldado por la capilaridad de una red de más de 620 agencias en Iberia, más de 5.500 vehículos de reparto y una infraestructura diseñada para llegar allí donde otros no llegan.

Etiquetas